
No se porque diablos hice caso cuando me ordenaban o sugerían pensar… y es que pensar duele, nos hace fríos o demasiado sensibles, ariscos, desconfiados, metódicos, analíticos.... claro tambien nos hace inteligentes... pero de que sirve la inteligencia si no se vive.
Que fácil era todo cuando no pensaba… actuaba como animalito por el campo… brincaba, me carcajeaba, me deleitaba de las pequeñas cosas… hoy, por estar pensando, eso paso a uútimo plano.
Me preocupe demasiado por hacer las cosas bien, que definitivamente olvide hacer lo que sentía sin medir las consecuencias, consecuencias que si sucedían no pesaban de la manera que hoy lo hacen… y la sonrisa se desvaneció, y la carcajada se volvió un leve quejido, y el riesgo que antes era excitante, hoy no deja de causar culpa.
Me aprendí el manual de sociedad, sus reglas de la A a la Z... volviéndome correctísima, perfecta, estúpida.
Para mi todo era mas fácil cuando no pensaba… porque todo me salia bien, no había quien me defraudara, ni a quien culpar, ni que recriminar, ni porque sentir culpa, era inocente… todo lo veía con naturalidad, el llanto brotaba cuando tenia ganas, no tenia que pensar que tenia que ser fuerte… no había miedo al fracaso, porque simple y sencillamente la palabra no existía, tampoco estaba la palabra éxito, porque en ese mudo de alegría e inocencia todo era diversión y cuando hay eso, ni éxito ni fracaso significan nada.
Vivía el día tan agusto, sí es lógico tenia mis momentos de tristeza, pero era porque un perro se murió, o porque el sol no estaba tan cálido como deseaba, o porque la comida no me gusto, porque estaba aburrida, o porque hice algo que no le pareció a mis padres y me castigaban, pero aun dentro de eso yo me sentía bien, sin pensar tanto.
Hoy pienso en todo, y definitivamente eso me limita a emprender, a tomar acción, a hacer algo… bien dicen que mas acción y menos pensar… necesito dejar de pensar para volver a la vivir.