
Su espíritu inquieto y esas ansias de conocer nuevos mundos, ya no a través de libros, ni por su radio CB, sus famosos inventos, ni en coche, tren o barcos, lo llevaron a realizar aquel viaje con el cual siempre soñó…. LOS VIAJES ASTRALES.
Así es, Nacho Cosmos o el Brujo Cosmos, como la gente lo apodó gracias a su fascinación por la medicina y a probar técnicas naturales para curar los males que aquejaban a su gente, emprendió este viaje que ya tiene 23 años.
Como muchos ya han de saber, gracias a este viaje el viene y va cuando le da la gana; se aparece en las cosas o situaciones menos pensadas, recordando que ahí está y esta con cada uno de los integrantes de mi familia.
A sus 38 años, Nacho se partió con su siempre brillante sonrisa, que ni el tabaco ni el café mancharon nunca… se fue el mero día de su santo, de fiesta como los grandes.
Y aún recuerdo sus últimas palabras… “hazme unas papas fritas y cuéntame un cuento”, obediente como siempre a sus solicitudes, así lo hice, y mientras le contaba un cuento, (que francamente ya no recuerdo cual era), solo veía como devoraba el platón de papas sin ni siquiera ofrecerme (la verdad se me antojaban).
Previsor como siempre, dejó establecidos los roles que seguiríamos después de su partida… hacerle caso a María (osease mi madre y su esposa), seguir tan obedientes como siempre (en esto no hemos cumplido a la perfección pero casi se le acerca), a continuar los estudios (yo aquí tengo estrellita) y a ser buenos hijos (sin palabras).
Yo tenía 10 años cuando lo mire partir… recuerdo que el iba en un coche y nosotros en otro con el abuelo… yo mirando por la ventana y el sonriendo y diciendo adiós desde la otra.
Por mucho tiempo no entendí la situación, y sí, me enoje con el a pesar del profundo amor y admiración que le profeso, pero hoy, en el día del luto mental número 23 algo cambió.
Ya no es el nudo en la garganta y el correr de sus últimos días en medio de la tristeza y abandono lo que imperan, sino su sonrisa y significado que le sigue dando a mi vida.
Nacho, mi padre, es la más clara muestra de que la gente no muere, trasciende; es sin lugar a dudas el ejemplo de que la actitud puede más que cualquier conocimiento; es la constancia de la que política y religión siempre terminan en pleito, y que si prestas dinero y no te pagan, esa gente sale barata.
Hoy, a 23 años, Nacho sigue su viaje, tan libre como siempre, tan apegado a su familia como nunca.
Por toda esa fantástica magia que le rodea y el ejemplo que sigue dando a 23 años de su viaje, hoy por hoy, Nacho es la persona a quien más admiro en este hermoso universo, y lejos de seguir enojada por su partida, agradezco a quien tenga que agradecer la dicha de haberlo puesto en mi camino, de llevar sus genes, de heredar alguna que otra ocurrencia y de conocerle.
A Nacho hoy, en su año 23 de viaje, en el 33 de mi existencia y en el día de su santo, solo quiero decirle a través de este medio que todo lo lee y todo lo sabe, que lo amo profundamente y que está aquí, y esta conmigo.
Ah, y que yo también hoy emprendo mi viaje al terminar mi jornada laboral, pero aún no iré a donde el porque no me alcanza el presupuesto, yo estaré con su y mi María quien me ha prometido unas ricas tortillas de harina, luego iré a codearme con los capitalinos y a conocer six flags, jeje, sé que estarás conmigo así que no me despido.
En un tema meramente personal (como muchos que aquí se plasman) les presento formalmente a Ignacio Aguirre S. uno de los causante principales de mi existencia y por ende, del chile y de manteca… Si lo hubieran conocido, sin lugar a dudas lo habrían también apreciado mucho… el si era ocurrente y tenía temas al por mayor, pero bueno, aquí me deja como representante y espero algún día llegar a ese nivel y si no, pues la lucha le haré.
Hoy me desperté temprano,y es que la emoción me invade… HOY SALGO DE VACACIONES!!!!!.















